Grupo Ficohsa presentó su Memoria de Sostenibilidad 2025 bajo el concepto “Comunidades que llegan lejos”, una edición que busca contar el impacto de la sostenibilidad no solamente desde los indicadores, sino desde las personas que hay detrás de ellos. El lanzamiento reunió a beneficiarios, aliados y líderes institucionales para compartir historias vinculadas con educación, emprendimiento, inclusión financiera y desarrollo productivo. El mensaje central es claro: la sostenibilidad ha dejado de ser un capítulo separado de la operación para convertirse en un componente transversal de su estrategia empresarial.
Las cifras ayudan a dimensionar ese alcance. En los últimos 14 años, el Grupo reporta más de US$24.2 millones destinados a proyectos sociales sostenibles, mientras que Fundación Ficohsa acumula más de 190,000 niños y jóvenes beneficiados a través de sus programas educativos. Iniciativas como Mujeres Adelante han alcanzado a más de 2,500 mujeres y generado más de 670 espacios para fortalecer emprendimientos, mientras De Mi Tierra ha canalizado más de US$9.4 millones en financiamiento para impulsar la productividad agrícola. La lógica detrás de estos programas apunta a que el acceso al conocimiento, al financiamiento y a mercados puede convertirse en un multiplicador de oportunidades dentro de las comunidades.
La dimensión ambiental también ocupa un espacio importante en la Memoria. Ficohsa reportó una reducción del 22% de su huella de carbono en Honduras respecto a 2024 y señaló que el 15% de la energía que consume regionalmente procede de fuentes renovables. A esto se suma el financiamiento de nueve proyectos de generación de energía solar, eólica, hidroeléctrica y de biomasa, con una cartera crediticia superior a US$161.9 millones. Son datos que reflejan cómo la agenda ambiental comienza a integrarse no solo en las operaciones internas, sino también en las decisiones de financiamiento del negocio bancario.
El reporte aparece, además, en un momento de transformación para el sector financiero centroamericano. La digitalización está modificando las expectativas de los clientes y ampliando las posibilidades de inclusión, pero al mismo tiempo eleva los desafíos relacionados con seguridad, fraude y confianza. Para Ficohsa, que opera como grupo regional integrado y cuenta con más de 14,500 puntos de servicio, crecer implica combinar innovación tecnológica con mayor acceso financiero, especialmente en lugares donde la infraestructura bancaria tradicional continúa siendo limitada. Ese crecimiento regional también descansa en más de 7,100 colaboradores, de los cuales el 58% son mujeres, mientras que durante el último año la presencia femenina en posiciones de liderazgo aumentó un 24%.
En ese contexto, quizás uno de los mensajes más relevantes de la Memoria 2025 para el mundo empresarial sea el énfasis en transparencia y confianza. Para una institución financiera, sostenibilidad no significa únicamente invertir en proyectos sociales o reducir emisiones, sino demostrar cómo se toman decisiones, cómo se gestionan los impactos y qué resultados producen. Grupo Ficohsa publica memorias de sostenibilidad desde 2009, siguiendo marcos internacionales de reporte, y esta nueva edición refuerza una tendencia que gana espacio en Centroamérica: las compañías ya no son evaluadas exclusivamente por cuánto crecen, sino también por cómo generan ese crecimiento y cuánto valor dejan en las comunidades que las rodean.







