La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una promesa futurista: ya está transformando la manera en que producimos, aprendemos y tomamos decisiones. Y según el nuevo Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025) —elaborado por la CEPAL y el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (CENIA)—, Centroamérica está comenzando a pisar fuerte en este terreno.
Costa Rica y Panamá lideran la adopción regional
El informe clasifica a los países en tres categorías: pioneros, adoptantes y exploradores. En el caso del istmo, Costa Rica y Panamá se consolidan como adoptantes, con un crecimiento sostenido en conectividad, formación de talento digital y proyectos nacionales de innovación tecnológica.
Ambos países han mejorado su infraestructura 5G, ampliado la cobertura de internet y promovido programas educativos que integran la IA en escuelas y universidades. Todo esto ha permitido que el ecosistema digital centroamericano empiece a ganar madurez y competitividad regional.
El resto del istmo avanza, pero con desafíos
Por su parte, El Salvador, Guatemala y Honduras se encuentran en la categoría de exploradores, con avances puntuales pero todavía con brechas en inversión, gobernanza y formación especializada. La CEPAL advierte que, aunque la región representa el 6,6 % del PIB mundial, recibe solo el 1,12 % de la inversión global en inteligencia artificial, un rezago que limita el potencial de innovación y competitividad.
Aun así, hay señales positivas: los países con menor desarrollo digital están reduciendo distancias con los líderes, impulsados por una mayor alfabetización tecnológica, el interés empresarial en la automatización y el creciente acceso a herramientas de IA generativa que democratizan su uso.
El talento y la infraestructura, claves para avanzar
Uno de los hallazgos más interesantes del informe es que la alfabetización digital en IA se ha duplicado, pero la formación profesional y especializada aún no alcanza el ritmo necesario. La región cuenta con una base amplia de conocimiento general, pero todavía enfrenta un “embudo” cuando se trata de generar talento altamente calificado.
En este escenario, el modelo de código abierto aparece como una gran oportunidad para Centroamérica: permite desarrollar soluciones locales sin depender de costosas licencias y promueve la colaboración entre universidades, empresas y gobiernos.
Una IA con propósito: inclusiva y sostenible
El estudio también llama la atención sobre dos temas críticos: la sustentabilidad y la equidad de género. La mayoría de los países carece de políticas que integren estas dimensiones en sus estrategias digitales. Sin embargo, iniciativas recientes en Costa Rica, Panamá y República Dominicana comienzan a mostrar caminos hacia un uso más ético y responsable de la IA.
Mirando al futuro
“La inteligencia artificial puede convertirse en un motor para superar las trampas del desarrollo en América Latina”, destacó José Manuel Salazar-Xirinachs, Secretario Ejecutivo de la CEPAL. Y Centroamérica, con sus avances y desafíos, ya está escribiendo su propio capítulo en esa historia.
El futuro digital del istmo dependerá no solo de adoptar la IA, sino de hacerlo con propósito, colaboración y visión de largo plazo. Porque en esta carrera tecnológica, la verdadera ventaja no está en quién llega primero, sino en quién logra transformar el conocimiento en bienestar y productividad para todos.







