Un boom que llegó para quedarse
Las plataformas chinas como Temu, SheIn y AliExpress están conquistando a los consumidores latinoamericanos con precios irresistibles y variedad infinita. Solo Temu alcanzó 105 millones de usuarios activos en la región en el primer semestre de 2025, creciendo 143% interanual. El entusiasmo de los compradores, sin embargo, contrasta con la preocupación de comerciantes locales y autoridades fiscales.
Gobiernos en acción: más impuestos y aranceles
Para frenar la avalancha de productos de bajo costo, varios países ya aplican nuevos gravámenes:
- México subió aranceles de 19% a 33,5% para pequeños paquetes.
- Chile aplicará IVA del 19% a compras internacionales menores de US$41.
- Ecuador cobra una tasa fija de US$20 por paquete.
- Uruguay prepara un impuesto al e-commerce proveniente de países fuera de EE.UU.
Estas medidas se suman a la presión global: Estados Unidos y la Unión Europea también endurecen regulaciones hacia el comercio electrónico chino.
El dilema: precios bajos vs. industria local
Las diferencias de precio son abismales. Un electrodoméstico puede costar US$180 en Quito, mientras Temu ofrece una versión genérica por US$13. O en Montevideo, donde un paquete de hojas de afeitar supera los US$6,50, pero una imitación cuesta apenas US$0,25.
Este atractivo erosiona las ventas locales y genera reclamos de comerciantes, aunque también permite a familias con menos ingresos acceder a productos que de otro modo serían inaccesibles.
Plataformas chinas contraatacan
Para reducir la presión regulatoria, Temu ya abrió sus puertas a vendedores locales en México y almacena productos en bodegas de Colombia, Chile y Perú. El objetivo: agilizar entregas y mostrar mayor integración con los mercados de la región. SheIn y AliExpress, aunque con menor exposición pública, siguen pasos similares.
Logística y fiscalización, un desafío pendiente
El reto no termina en los impuestos. Aduanas y puertos enfrentan un volumen de envíos sin precedentes. En Uruguay apenas cinco inspectores controlan miles de paquetes semanales; en Chile, pese a duplicar personal, las autoridades reconocen que el cobro del IVA no frenará el flujo de compras.
¿Oportunidad o amenaza para empresarios?
El comercio electrónico transfronterizo redefine la competencia en la región. Para empresarios centroamericanos, el dilema es claro: competir directamente con precios casi imbatibles o aprovechar la infraestructura digital para diversificar sus ventas y conectarse con un mercado en expansión. Lo cierto es que, en esta batalla de impuestos, logística y consumo masivo, el e-commerce chino seguirá marcando la agenda económica regional.







