El turismo en Centroamérica y Sudamérica se prepara para vivir uno de sus mejores años. Según el más reciente informe de impacto económico del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), la contribución del sector al PIB regional crecerá un 4.1% en 2026, superando el promedio mundial estimado en 3.2%. A esto se suma un aumento proyectado del 7.8% en el gasto de los visitantes internacionales, más del doble de la tasa global prevista para el mismo período.
Detrás de este desempeño destacan varios factores: una sólida demanda de turismo interno, una mayor confianza de los viajeros internacionales y una menor exposición de la región a las tensiones geopolíticas que han afectado a otros mercados. Para los expertos, esta combinación está permitiendo que los países latinoamericanos capitalicen su diversidad natural, cultural y gastronómica en un momento en que los viajeros buscan destinos auténticos, sostenibles y menos saturados.
Las proyecciones muestran un crecimiento especialmente dinámico en varios mercados. En Centroamérica, Panamá destaca con un crecimiento estimado de 8.4% y Guatemala con 6.1%, mientras que en Sudamérica, Ecuador lideraría la región con una expansión del 11.6% en la actividad turística, seguido por Bolivia con un 10.3%. Colombia mantendría un sólido avance de 5.7%. Incluso economías turísticas consolidadas como Brasil continuarían creciendo, impulsadas por una recuperación sostenida del gasto internacional.
Para el sector empresarial, estas cifras representan mucho más que buenas noticias para hoteles y aerolíneas. El WTTC estima que el turismo respaldará alrededor de 18.5 millones de empleos en Centro y Sudamérica durante 2026, equivalentes al 8.3% del empleo regional. En un contexto donde la competitividad se mide cada vez más por la capacidad de atraer visitantes, inversión y talento, el turismo se consolida como una de las industrias con mayor potencial para dinamizar las economías latinoamericanas durante la próxima década.







